
El Gran Bazar de Estambul: el mejor curso de formación en ventas
Hace mas de 15 años años que visito Turquía, unas veces por motivos de trabajo y otras por ocio. He visto evolucionar a este gran país y una de las cosas que siempre me han llamado la atención en su capacidad innata para vender. Lo llevan en el ADN y lo hacen de forma impecable.
A pesar de que a lo largo de estos años, he aprendido a regatear con cabeza, siempre me marcho con la sensación de que he comprado mas caro y que el vendedor ha sabido “llevarme al huerto” con una habilidad increíble.
Analizando con ojos técnicos como llevan a cabo el proceso de la venta, una de las claves principales es la generación de empatía y la conexión emocional. Me atrevería a decir que es un 60% de la venta.
El Gran Bazar de Estambul es uno de esos sitios que uno no se puede perder. Es la mejor universidad para aprender a vender y un sitio muy especial. De hecho, aunque he estado infinidad de veces, necesito ir siempre aunque sea un rato a visitar a algunos amigos y a tomarme un café tranquilamente en uno de esos garitos desde los que uno puede observar el gentío paseando y comprando en ese entorno mágico que te transporta a otra época pasada donde el tiempo pasaba mas despacio.
Los vendedores del Gran Bazar son sencillamente genios, y en este post os quiero hablar de Erdem Balci un joven vendedor que deja soprendido a cualquiera por su simpatía arrolladora,-que hace imposible no entrar en su pequeña tienda de accesorios y complementos-, y por su capacidad de hablar varios idiomas sin haber estudiado nunca en ninguna escuela.
Erdem es un hombre peculiar porque su “personal branding” es muy auténtico y muy singular. Es como ver a un surfero californiano vendiendo en el Gran Bazar de Estambul, y ademas, con su ordenador portátil conectado por supuesto a Internet.
He podido ver como al pasar un grupo de japonesas cerca de su tienda, Erdem sale rápidamente a saludarlas en japones y las invita a tomar un te con una sonrisa de oreja a oreja. Lo mismo hace si eres alemán, francés ó checoslovaco. Por supuesto también habla español!.
Erdem es un maestro de la venta cruzada, del upselling, de la promoción, del merchandising y de la atención al cliente. Además es tambien 2.0!! Te invita a su Facebook para que así mantengas el contacto con el y le puedas hacer pedidos desde tu casa!!!. En definitiva, maneja desde la venta hasta la postventa… y todo esto sin pasar por ningún curso de formación, ni ninguna universidad.
La historia de Erdem es muy parecida a la de Santiago “El Champi” que ya os conté en otro post.
Y me sigo preguntando… ¿que nos ha pasado en España, que tenemos que formar a la gente en técnicas de venta, empatía, atención al cliente… Y aún así, hay quien es “inmune”?. ¿Que esta fallando en la gestión de los recursos humanos? ¿Es que tenemos muy lleno el estómago?. En realidad aunque esto no me guste, en el fondo, yo también vivo de dar cursos de formación en Técnicas de Venta, Comunicación ..etc y por la parte que me toca, salgo beneficiada, lo cual no quiere decir que me siga haciendo estas preguntas.
¿Que tal diseñar un curso de formación en Estambul, con un rol play en el Gran Bazar?. Si alguien se punta me pongo manos a la obra a organizarlo!
Yo me apunto!
Muy acertado el comentario, Esmeralda, que también hacías en el post de Santiago "El Champi".
A mi me vino ese mismo pensamiento hace años, cuando escuché por primera vez a Daniel Goleman. Me dije para mi "pero si esto es lo natural, lo que todos sabemos hacer de manera innata". Pero claro, no podía ser tan simple. Si no, ¿de que iban a vivir de esto tantas y tantas personas? Y empecé a darle vueltas, llegando a una conclusión, también muy simple. Cuando estamos en el entorno laboral, simplemente nos transformamos y lo que Goleman y un montón de correligionarios nos recuerdan es "se tu mismo". La inteligencia emocional, la tenemos todos (en mayor o menor medida) y lo que hay que hacer es no sentir reparos en manifestar EMOCIONES. Porque los seres humanos, somos fundamentalmente eso: Emociones. Un salud. JUAN BUENO
Al ver el título no he podido resistirme a leerlo.
Estuve en enero en Estambul, una ciudad preciosa, llena de contrastes y con una magia especial, pero de lo que más he hablado a mis amigos ha sido por las artes en venta que tienen. Da lo mismo que estuvieran en el Gran Bazar o en otras calles menos transitadas.
Estos vendedores podrían y deberían dar clases en cualquier escuela de negocios, no solo por los idiomas que hablan sino por las técnicas que utilizan. Me he sentido identificado con tu experiencia, porque consegui un backgammon por el 45% del precio inicial y aún así, me quedé con la sensación de que seguro, valia menos. Pero aprendí mucho de ellos.
Gracias por el artículo.
Saludos,
Alberto Gonzalez
Al ver el título no he podido resistirme a leerlo.
Estuve en enero y suscribo tus palabras. Es una ciudad encantadora, con sus peculiaridades y contrastes, pero cuando llegué, de lo que más hablé a mis amigos fue del arte que tienen para vender.
Conseguí un backgammon regateando, por el 45% del precio original y aún así me quedé con la sensación de que valia menos. Pero me llevé el juego y aprendí mucho de ellos.
Siempre digo que podrían y deberían dar clases en cualquier escuela de negocios del mundo, no solo por el dominio de tantos idiomas, sino por su sabiduria a la hora de saber vender.
Creo que podrías traerte a un turco a Madrid y seria capaz de levantar cualquier negocio por muy mal que esté!
Hola Alberto! Me ha hecho mucha gracia tu comentario…. te he visto regateando…!!!. Es buena idea lo de traerse un turco a Madrid!!!! Una saludo y mil gracias por tu comentario.
Me gustado mucho el post,el bueno vendedor haz ventas en cualquier parte del mundo,los españoles son un poco fríos.
Hola! Los españoles hemos perdido nuestra esencia hace tiempo. Ese es el problema!. Vivimos llenos de derechos y de pocas obligaciones.
Muy buen post, me he visto identificado en alguna de las ideas que expones. Me maravilló Estambul y, cómo no, al dedicarme a la venta y a la formación, entrenamiento y consolidación de vendedores, el Gran Bazar era algo más que una visita o una excursión. Ponerse en la piel del comprador, y actuar como tal, cuando en el día a día uno se dedica justo a lo contrario, es, además de un ejercicio de "oxigenación", una oportunidad de recibir formación continua gratuita.
Enhorabuena por el blog Esmeralda, se le nota que das todo di ti para mantenerlo al día.
Un saludo desde Salamanca.